1. Absorbes mejor los nutrientes y el alimento llega a donde le pertenece (órganos, sangre…) en lugar de almacenarse
  2. Digieres mejor: Generas más saliva y das menos trabajo al estomago y al hígado
  3. Regulas mejor la cantidad de alimento que comes.
    La Leptina es una hormona que nos avisa de cuando es el momento óptimo de no ingerir más. Nos permite percibir la sensación de estar llenos o saciados. Se activa a los 20’ aproximadamente de empezar a comer. Si comemos muy deprisa, no percibiremos esta señal y continuaremos comiendo aún estando saciados fisiológicamente
  4. Experimentas mayor placer al comer: Degustas y Saboreas, en lugar de devorar